Poemas
Poemas Los seres existen y nada más,
Y por eso se llaman seres.»
Y después, cansados de hablar mal de Dios,
El niño Jesús se duerme en mis brazos
Y lo llevo cargando hacia la casa.
..........
Él vive conmigo en mi casa a la mitad del monte.
Él es el eterno niño, el Dios que faltaba.
Él es lo humano que es natural.
Él es lo divino que sonrÃe y que juega.
Y asà es que sé con toda certeza
Que es él el Niño Jesús verdadero.
Y el niño tan humano que es divino
Es ésta mi cotidiana vida de poeta,
Y porque siempre está conmigo soy siempre poeta,
Y mi mÃnima mirada
Me llena de sensación,
Y el más pequeño sonido, sea lo que fuere,
Parece hablar conmigo.
El Niño Nuevo que habita donde vivo
Me da una mano a mÃ
Y la otra a todo lo que existe
Y asà vamos los tres por el camino que haya,