Poemas
Poemas Después le cuento historias de las cosas sólo de los hombres
Y él sonríe porque todo es increíble.
Se ríe de los reyes y de los que no son reyes,
Y le da pena oír hablar de las guerras,
Y del comercio y de los barcos,
Que humean en el aire de alta mar.
Porque él sabe que todo eso falta a aquella verdad
Que una flor tiene al florecer
Y que anda con la luz del sol
Cambiando los montes y los valles,
Y haciendo que duelan los ojos por los muros enjalbegados.
Después él se duerme y yo lo acuesto.
Lo llevo en brazos adentro de la casa
Y lo acuesto, desnudándolo lentamente
Como si siguiera un ritual muy limpio
Y del todo maternal hasta que está desnudo.
El duerme dentro de mi alma
Ya veces despierta en la noche
Y juega con mis sueños.
Coloca a unos piernas arriba,
Pone a unos encima de otros
Y aplaude solo