El Escape de la Robot Salvaje
El Escape de la Robot Salvaje El primer RECO aparece en la distancia, sus ojos brillan como dos pequeñas lunas rojas en la oscuridad, sus sensores escanean todo a su paso. Roz observa desde las sombras, esperando el momento perfecto. Su trampa está lista. Sabe que solo tendrá una oportunidad. El cazador se mueve hacia ella, directo, implacable. Y justo cuando pasa por encima de un viejo fardo de heno que Roz ha preparado como cebo, ella activa el sistema.
Una descarga eléctrica masiva surge de las cercas, envolviendo al RECO en una tormenta de chispas. Su cuerpo metálico se sacude violentamente mientras sus sistemas internos fallan uno por uno. En cuestión de segundos, el cazador se desploma, inmóvil, sobre el suelo de la granja.
Roz observa el cuerpo del RECO con cautela. No hay tiempo para celebrar. El segundo cazador ya ha detectado la anomalÃa y se dirige hacia ella con una velocidad alarmante. Este es diferente. Es más rápido, más fuerte, y ha aprendido del error de su compañero.
Roz corre entre los árboles, su cuerpo metálico golpea las ramas mientras intenta ganar terreno, pero el RECO la sigue de cerca, sin darle respiro. Roz se mueve con agilidad, pero siente cómo sus sistemas empiezan a fallar. Los daños de la tormenta, el desgaste de la persecución, todo empieza a pasarle factura. El cazador se acerca cada vez más, y Roz sabe que si no actúa pronto, todo estará perdido.