La Misión de la Robot Salvaje
La Misión de la Robot Salvaje Los ojos de Roz brillan con intensidad, analizando cada palabra del lobo. Sabe que esto no es una amenaza común. El lobo marino describe cómo, mientras nadaba con su familia, vieron un parche de agua que brillaba extraño y misterioso. Sin sospechar, se acercaron y, de inmediato, sintieron el ardor. “Como fuego en la piel”, murmura. El veneno en el agua les quemaba el hocico, los cegaba, y pronto, el dolor se volvió insoportable. En su desesperación, apenas logró escapar y nadar hasta la isla. Su familia no tuvo la misma suerte.
Chitchat observa la escena con lágrimas en los ojos.
—¿Qué haremos, Roz? —chilla la ardilla, su voz temblorosa.
Roz mira a la multitud de animales. La mayoría, incluso los fuertes osos Thorn y Nettle, muestran en sus rostros la misma incertidumbre. El búho Swooper, con su voz profunda, interviene.
—¿Crees que la marea venenosa alcanzará nuestra isla?
El lobo marino, agotado y casi sin fuerzas, alza la vista hacia Roz.
—Ayúdenme... solo quiero sentir el agua... una última vez.