84. »No hay duda, la realidad es ésta: si alguien riñe con toda clase de vicios y se lanza por el camino de una vida recta, lo primero que se encuentra es la reacción del odio ante su moralidad ejemplar: ¿quién puede dar por buenos unos principios opuestos a los 2 suyos? Además, los que tan sólo se ocupan de amontonar riquezas no quieren que a los ojos de los hombres 3 haya nada superior a lo que ellos detentan. Eso los lleva a atacar por todos los medios posibles a los cultivadores de las letras, pretendiendo demostrar que también los literatos están a merced de su dinero.»
4 «No sé por qué, pero el genio tiene por hermana a la miseria.»
5 «Ya quisiera yo que el enemigo que me condena al hambre fuera persona de tan buena fe que pudiera dejarse ablandar. Pero es un veterano del crimen, un auténtico maestro de rufianes.»