Dialogos I
Dialogos I bDespués de esto, nos levantamos y paseamos por el patio. Entonces, yo, poniendo a prueba el interés de Hipócrates, le examinaba, con estas preguntas:
—Dime, Hipócrates, ahora intentas ir hacia Protágoras, y pagarle dinero como sueldo por cuidar de ti. ¿Qué idea tienes de a quién vas a ir, o de quién vas a hacerte? Por ejemplo, si pensaras ir junto a tu homónimo Hipócrates, el de Cos, de los AsclepÃadas, y pagar dinero como sueldo por ocuparse de ti, si alguno te preguntara: «Dime, ¿vas a pagarle, Hipócrates, a Hipócrates en condición de qué?».
c—Le dirÃa que como médico.
—¿Para hacerte qué?
—De médico —dijo.
—Y si pensaras llegarte a casa de Policleto, el de Argos, o de Fidias el ateniense y darles un pago por tu persona, si uno te preguntara: «Al pagar este dinero, ¿qué idea tienes de lo que son Policleto y Fidias?»,[6] ¿qué responderÃas?
—DirÃa que escultores.
—Asà pues, ¿qué te harÃas tú mismo?
—Evidentemente, escultor.