Dialogos III
Dialogos III —Tampoco entonces le admitirÃas a nadie que dijera que uno es mayor que otro por su cabeza, y que el menor es menor por eso mismo, 101asino que mantendrÃas tu testimonio de que tú no afirmas sino que todo lo que es mayor que otro es mayor no por ninguna otra cosa, sino por la grandeza; y lo menor por ninguna otra cosa es menor sino por la pequeñez, y a causa de eso es menor, a causa de la pequeñez. Temeroso, pienso, de que no te oponga alguno un argumento contrario, si afirmas que alguien es mayor por la cabeza y a la vez menor, en primer lugar que por la misma cosa sea lo mayor mayor y lo menor, menor, y después que por la cabeza que es pequeña sea lo mayor mayor, by que eso resulte ya monstruoso, que por algo pequeño sea alguien grande. ¿O no puedes temer tal cosa?
Y Cebes, riendo, contestó:
—Yo, sÃ.
—Por tanto, —dijo él—, ¿temerÃas decir que diez son más que ocho por dos, y que por esta causa los sobrepasan, y no por la cantidad y a causa de la cantidad? ¿Y también que el doble codo es mayor que el codo por la mitad, y no por la longitud? Sin duda, ese temor será el mismo.
—En efecto —dijo él.