Dialogos III
Dialogos III —Pues bien —dijo ErixÃmaco—, ya que se ha decidido beber la cantidad que cada uno quiera y que nada sea forzoso, la siguiente cosa que propongo es dejar marchar a la flautista[22] que acaba de entrar, que toque la flauta para sà misma o, si quiere, para las mujeres de ahà dentro, y que nosotros pasemos el tiempo de hoy en mutuos discursos. Y con qué clase de discursos, es lo que deseo exponeros, si queréis.
»Todos afirmaron que querÃan y le exhortaron a que hiciera su 177apropuesta. Entonces ErixÃmaco dijo: