Dialogos III
Dialogos III —¿Tenemos bastante entonces con esto, que todo sucede asÃ, que las cosas contrarias se originan a partir de sus contrarios?
—Desde luego.
—¿Qué más? Ocurre algo como esto en esos cambios, que entre todos esos pares de contrarios que son dos hay dos procesos genéticos, de lo uno a lo otro por un lado, y luego de nuevo de lo otro hacia lo banterior. Entre una cosa mayor y una menor hay un aumento y una disminución, y asà llamamos a un proceso crecer y a otro disminuir.
—Sà —dijo.
—Por tanto, también el descomponerse y el componerse, y el enfriarse y el calentarse, y todo de ese modo, aunque no usemos nombres en cada caso, sino que de hecho es necesario que asà se comporte, ¿nacen entre sà uno de otro y cada uno tiene su proceso genético recÃproco?
—Efectivamente asà es —dijo.
c—¿Qué más? —dijo—. ¿Hay algo contrario al vivir, como es el dormir al estar despierto?
—Desde luego —contestó.
—¿Qué?
—El estar muerto.
—¿Por tanto estas cosas nacen una de otra, si es que son contrarias, y los procesos de generación entre ellas son dos, por ser dos?