Dialogos III
Dialogos III —¿Pues cómo no?
—Pues de una de las parejas que hace poco yo mencionaba —dijo Sócrates— te hablaré yo, de ella y de sus procesos genéticos, y tú dime de la otra. Me refiero al dormir y al estar despierto, y a que del dormir dse origina el estar despierto, y del estar despierto, el dormir, y los procesos generativos de uno y otro son el dormirse y el despertarse. ¿Te resulta bastante —dijo— o no?
—Desde luego que sÃ.
—Dime ahora tú —dijo— de igual modo respecto a la vida y la muerte. ¿No afirmas que el vivir es lo contrario al estar muerto?
—Yo sÃ.
—¿Y nacen el uno del otro?
—SÃ.
—Asà pues, ¿qué se origina de lo que vive?
—Lo muerto.
—¿Y qué de lo que está muerto?
—Necesario es reconocer —dijo— que lo que vive.
—¿De los muertos, por tanto, Cebes, nacen las cosas vivas y los seres vivos?
e—Está claro.
—Existen entonces —dijo— nuestras almas en el Hades.
—Parece ser.