Dialogos VII

Dialogos VII

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

SÓCRATES. — Hijo de Clinias, creo que te sorprende [103] que, después de haber sido yo el primero en enamorarme de ti, sea el único en no abandonarte cuando los demás lo han hecho, a pesar de que, mientras ellos te estuvieron importunando con su conversación, yo a lo largo de tantos años ni siquiera te dirigí la palabra. Y el motivo de ello no era humano, sino que se trataba de un impedimento divino, cuya potencia conocerás más adelante. He vuelto a ti ahora que ya no se me opone, y tengo la esperanza [b] de que en lo sucesivo no me apartará más. En efecto, durante este tiempo he estado examinando cómo te comportabas con tus admiradores, y me he dado cuenta de que, por numerosos y orgullosos que fueran, ninguno de ellos se ha librado de verse superado por tu arrogancia. Quiero explicarte la razón de esta altanería: dices que no necesitas a nadie para nada; tus recursos son amplios, de [104] modo que no careces de nada, empezando por el cuerpo y terminando por el alma, pues crees en primer lugar que eres muy hermoso y muy alto, y, desde luego, en este sentido todos deben estar de acuerdo en que no mientes. Además, perteneces a una familia muy emprendedora de tu ciudad, que también es la más grande de Grecia, y por tu padre dispones de ilustres parientes y amigos en gran [b] número, que estarían dispuestos a ayudarte si en algo los necesitaras. Por parte de tu madre tienes también otros tantos que no son menos influyentes[1]. De todas las ventajas que he enumerado, piensa que te proporciona la mayor el poder de Pericles, el hijo de Jantipo, a quien tu padre os dejó como tutor tuyo y de tu hermano. Pericles puede hacer lo que quiera, no sólo en esta ciudad, sino en toda Grecia y entre numerosos grandes pueblos bárbaros. [c] Añadiré que te encuentras en el número de los ricos, aunque creo que de esto es de lo que menos te enorgulleces. Envanecido por todas estas circunstancias, te has sobrepuesto a tus admiradores, y ellos, sintiéndose inferiores a ti, se dejaron dominar, cosa que a ti no te pasó desapercibida. Es por eso, estoy seguro, por lo que te preguntas sorprendido con qué idea no renuncio a mi amor y con qué esperanza me mantengo, cuando los demás ya han abandonado.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker