EL SOFISTA o del ser
EL SOFISTA o del ser Se comprende bien, que esta parte eminentemente sutil del Sofista, aunque no es el objeto principal del diálogo, haya llamado de una manera muy particular la atención de los comentadores y de los filósofos. Además de las indicaciones históricas que encierra, y que le dan un valor extraordinario, aclara los puntos más importantes de la teorÃa de las ideas, y de lo que podrÃa llamarse la metafÃsica platónica.
Hay la costumbre de amalgamar la teorÃa de las ideas con la teorÃa de los números, pero no es este su único antecedente, ni el más directo, ni el más atendible. HabÃa una teorÃa de las ideas nacidas del eleatismo en la escuela de Megara, y de ella procede la teorÃa de Platón, y esto es lo que resulta probado en el Sofista. Porque en Megara no se contentaban con sentar las ideas, sino que sentadas se examinaba también, si comunicaban entre sà o no. Se comprende que este es un problema capital, y que mientras no se resuelva, la teorÃa de las ideas queda incompleta, y hasta puede decirse que queda nula y como si no existiera.