Gorgias
Gorgias CALICLES. —Tú me hablas de alimentos, de brebajes, de medicinas y de otras necedades semejantes. No es esto lo que yo quiero decir.
SÓCRATES. —¿No confiesas que el más sabio es el mejor? Concede o niega.
CALICLES. —Lo concedo.
SÓCRATES. —Y que el mejor debe tener más.
CALICLES. —SÃ, pero no se trata de alimentos, ni de bebidas.
SÓCRATES. —Entiendo; quizá se trata de trajes; y es preciso que el más hábil en fabricar telas lleve el traje más grande, y vaya cargado con un número mayor de vestidos y con los más preciosos.
CALICLES. —¿De qué trajes hablas?
SÓCRATES. —Al parecer el más entendido en hacer calzado y el que más sobresalga en este género, es preciso que tenga más calzado que los otros; y el zapatero debe ir por las calles con más zapatos y más grandes que los demás.
CALICLES. —¿Qué zapatos? ¡Tú chocheas!
SÓCRATES. —Si es esto lo que tienes en cuenta, quizá sea lo que voy a decir; por ejemplo: el labrador entendido, sabio y hábil en el cultivo de las tierras debe tener más semillas y sembrar en sus campos mucho más que los demás.
CALICLES. —Siempre sacas a colación las mismas cosas, Sócrates.