Gorgias
Gorgias GORGIAS. —Responderías muy bien, Sócrates.
SÓCRATES. —Respóndeme tú lo mismo, Gorgias. La Retórica es una de estas artes que llevan a cabo todo su cometido mediante el discurso, ¿no es así?
GORGIAS. —Es cierto.
SÓCRATES. —Dime, pues, ¿cuál es el objeto a que se refieren estos discursos de que hace uso la Retórica?
GORGIAS. —Tiene por asunto los más grandes de todos los negocios humanos, Sócrates, y los más importantes.
SÓCRATES. —Lo que dices, Gorgias, es una cosa controvertida y sobre la que no hay aún nada decidido; porque yo creo que habrás oído en los banquetes la canción en la que, haciendo los convidados una enumeración de los bienes de la vida, dicen que el primero es la salud, el segundo la belleza, y el tercero la riqueza adquirida sin injusticia, como dice el autor de la canción[3].
GORGIAS. —Lo he oído, pero ¿a qué fin dices esto?