Gorgias
Gorgias SÓCRATES. —¿No es asà como debemos llevar a cabo la cultura del Estado y de los ciudadanos, trabajando para hacerlos todo lo buenos que sea posible? Puesto que sin esto, como vimos antes, cualquiera otro servicio que se les hiciese no les serÃa de ninguna utilidad; a no ser que el alma de aquellos que hubieran de reunir riquezas o un aumento de poder, o cualquiera otro género de dominio, sea buena y honesta. ¿Sentaremos esto como cierto?
CALICLES. —SÃ, si es cosa que lo deseas.
SÓCRATES. —Si mutuamente nos excitáramos, Calicles, para encargarnos de alguna obra pública, por ejemplo, de la construcción de murallas, arsenales, templos, edificios de primer orden, ¿no serÃa indispensable, que nos sondeáramos el uno al otro, y examináramos, en primer lugar, si somos o no entendidos en arquitectura y de quién hemos aprendido este arte? ¿SerÃa esto indispensable; sà o no?
CALICLES. —Sin duda.