Gorgias
Gorgias SÓCRATES. —Siendo asÃ, el uno no será más dichoso que el otro, ni el que ha conseguido apoderarse injustamente de la tiranÃa, ni el que ha sido castigado; porque no puede suceder tratándose de dos desgraciados que el uno sea más feliz que el otro. Pero el más desgraciado de los dos es el que ha escapado a la pena y ha alcanzado la tiranÃa. ¿Por qué te rÃes, Pólux? ¡Vaya un modo de refutar! ReÃrse cara a cara de un hombre sin alegar ninguna razón contra lo que asienta.
PÓLUX. —¿No te crees suficientemente refutado, Sócrates, cuando supones cosas que ningún hombre sostendrá nunca? Pregunta sino a cualquiera de los que están presentes.