Gorgias
Gorgias SÓCRATES. —¿Y qué dices de esto? Todas las cosas bellas relativas al cuerpo, colores, figuras, sonidos, profesiones, ¿las llamas bellas sin tener nada en cuenta? Y comenzando por los cuerpos bellos, cuando dices que son bellos, ¿no es o con relación a su uso, a causa de la utilidad que se puede sacar de cada uno, o en vista de un cierto placer, cuando su aspecto produce un sentimiento de alegría en el alma de los que los miran? Fuera de esta, ¿hay alguna otra razón que te haga decir que un cuerpo es bello?
PÓLUX. —Yo conozco otras.
SÓCRATES. —¿No llamas, en igual forma, bellas todas las otras cosas, figuras, colores, en razón del placer o de la utilidad que proporcionan, o de lo uno y de lo otro a la vez?
PÓLUX. —Sí.
SÓCRATES. —¿No sucede lo mismo con los sonidos y con todo lo que pertenece a la música?
PÓLUX. —Sí.
SÓCRATES. —De igual modo, lo bello, en las leyes y en otras cosas de la vida, no lo es por otra razón que porque es útil o agradable o por ambas cosas a la vez.
PÓLUX. —Así me parece.
SÓCRATES. —¿No sucede lo mismo con relación a la belleza de las ciencias?