Gorgias
Gorgias SÓCRATES. —¿Y de la maldad y de la injusticia? Si no lo entiendes asÃ, lo diré de otra manera. ¿Dónde y a casa de quién conducimos nosotros al que está enfermo?
PÓLUX. —A casa de los médicos, Sócrates.
SÓCRATES. —¿A dónde son conducidos los que se abandonan a la injusticia y al libertinaje?
PÓLUX. —Quieres decir probablemente que a casa de los jueces.
SÓCRATES. —¿No es para que se les castigue?
PÓLUX. —Sin duda.
SÓCRATES. —Los que castigan con razón, ¿no siguen en esto las reglas de una cierta justicia?
PÓLUX. —Es evidente.
SÓCRATES. —Asà la economÃa libra de la indigencia, la medicina de la enfermedad, la justicia de la intemperancia y de la injusticia[5].
PÓLUX. —SÃ.
SÓCRATES. —Pero de estas tres cosas de que hablas, ¿cuál es la más bella?
PÓLUX. —¿Qué cosas?
SÓCRATES. —La economÃa, la medicina y la justicia.
PÓLUX. —La justicia supera en mucho a las otras, Sócrates.