Gorgias
Gorgias SÓCRATES. —Pero de dos hombres enfermos, en cuanto al cuerpo o en cuanto al alma, ¿cuál es el más desgraciado, aquel a quien se cuida, curándole de su mal; o aquel a quien no se pone en cura y que continúa con su mal?
PÓLUX. —Me parece que es más desgraciado aquel a quien no se pone en cura.
SÓCRATES. —Asà el castigo proporciona el verse libre del mayor de los males, de la maldad.
PÓLUX. —Convengo en ello.
SÓCRATES. —Porque obliga a volver en sà y hacerse justo; como que el castigo es la medicina del alma.
PÓLUX. —SÃ.
SÓCRATES. —El más dichoso, por consiguiente, es aquel, que impide absolutamente la entrada del mal en su alma; puesto que hemos visto, que este mal es el mayor de todos los males.
PÓLUX. —Es evidente.
SÓCRATES. —Después lo es el que se ha libertado de él.
PÓLUX. —Probablemente.
SÓCRATES. —El mismo que ha recibido consejos, reprensiones o sufrido castigos.
PÓLUX. —SÃ.
SÓCRATES. —Por consiguiente, el que abriga en sà la injusticia y no se libra de ella, es el que pasa una vida más desgraciada.