La República
La República —SÃ, pero no veo cuáles son esos grandes mitos de que hablas —dijo.
—Los que HesÃodo, Homero y demás poetas han divulgado —dije—; porque los poetas, lo mismo los de ahora que los de los tiempos pasados, no hacen otra cosa que divertir al género humano con falsas narraciones.
—Pero ¿qué clase de narraciones? —preguntó—. ¿Y qué tienes que reprender en ellas?
—Lo que merece serlo y mucho —dije—, especialmente si son invenciones indecorosas.
—¿Qué quieres decir?
—Quiero decir que nos representan con palabras a los dioses y a los héroes distintos de como son, como cuando un pintor hace retratos sin parecido.
—Convengo que eso es reprensible —dijo—, pero ¿a qué caso concreto te refieres?