La República
La República V.—Guardémonos de creer eso y de permitir que se diga que Teseo, hijo de Posidón, y PirÃtoo, hijo de Zeus, hayan intentado los raptos sacrÃlegos que se les atribuyen,[34] ni que ningún otro hijo de Zeus, ningún héroe se haya hecho culpable de las crueldades y de las impiedades de que les acusan falsamente ahora. Obliguemos a los poetas a reconocer que los héroes nunca han cometido semejantes acciones; o que, si las han cometido, ya no son descendientes de los dioses. Pero no les permitamos decir que son a la vez hijos de los dioses y culpables de semejantes crÃmenes, ni que persuadan a nuestros jóvenes de que los dioses han producido algo malo y que los héroes no valen más que los hombres. Porque, como dijimos antes, esta clase de discursos ofenden a la verdad y a la religión y ya hemos demostrado lo repugnante que es suponer que los dioses sean autores de mal alguno.
—¿Cómo no?