La República
La República —Y si hay alguna sociedad en la que los magistrados y los súbditos tengan la misma opinión acerca de los que deben mandar, es seguramente la nuestra. ¿No te parece?
—Sin duda alguna —dijo.
—Cuando los miembros de la sociedad están asà de acuerdo, ¿en quiénes dirás que reside la templanza, en los que mandan o en los que obedecen?
—En unos y en otros, seguramente —repuso.
—Ya ves —dije yo— cuán fundada era nuestra conjetura, cuando comparábamos la templanza con una cierta armonÃa.
—¿Por qué razón?