La República
La República —¿En qué aspecto? —preguntó.
—En que las cosas sanas dan la salud y las cosas nocivas dan la enfermedad.
—Sí.
—Lo mismo que las acciones justas producen la justicia, las acciones injustas la injusticia.
—Necesariamente.
—Dar la salud es establecer entre los diversos elementos de la constitución humana el equilibrio natural, que somete los unos a los otros; engendrar la enfermedad es hacer que uno de estos elementos domine a los demás contra las leyes de la naturaleza o sea dominado por ellos.[12]
—Es cierto.
—Por la misma razón, producir la justicia —dije— ¿no es establecer entre las partes del alma la subordinación que la naturaleza ha querido que haya; y producir la injusticia es dar a una parte sobre las otras un imperio que es contra la naturaleza?
—Exactamente —admitió.
—La virtud, por consiguiente, es, si puedo decirlo así, la salud, la belleza, la buena disposición del alma; el vicio, por el contrario, es la enfermedad, la deformidad y la flaqueza.
—Así es.