La República
La República —No creo —repliqué— que se me nieguen las ventajas que el Estado sacarÃa de la comunidad de las mujeres y de los hijos, si la ejecución de esta ley es posible; pero creo también que lo que se discutirá mucho es esta posibilidad.
—Podrá muy bien discutirse lo uno y lo otro —dijo.
—Es decir, que son dos dificultades las que se agolpan contra mà —respond×. Esperaba salvarme de una de las dos creyendo que convendrÃas en la utilidad de este sistema, y que sólo tendrÃa que discutir la posibilidad misma.
—No te escaparás merced a esa excusa; responderás, si gustas —dijo—, a estas dos dificultades.