La República
La República Platón, fiel hasta lo último al principio de la comunidad de todas las cosas en el Estado, comprende a las mujeres lo mismo que a los hombres en el número de los ciudadanos propios para recibir la educación filosófica, y destinados a tomar parte en el gobierno: « No creas que yo haya querido hablar de los hombres más bien que de las mujeres, siempre que estén éstas dotadas de la aptitud conveniente».
He aquí bajo qué condiciones el Estado perfecto habrá de pasar de la pura concepción a la realidad. Sin duda es cosa difícil, pero no imposible, y esto importaba demostrarlo.
Agotada ya la materia en todo lo relativo a la formación, organización y posibilidad del Estado sobre la base de la justicia, Sócrates vuelve a la cuestión, que estuvo a punto de tratar al final del libro IV, cuando sus oyentes le interrumpieron.
VIII