La República
La República —Porque como en el otro Estado no tiene ningún crédito y se procura alejarla de los cargos públicos, queda sin acción y sin fuerza; mientras que en el Estado democrático es ella la que exclusivamente está a la cabeza de todo. Los más ardientes hablan y obran; los demás murmujean alrededor de la tribuna y cierran la boca a todo el que intente manifestar una opinión contraria; de suerte que en este gobierno todos los negocios pasan por sus manos con raras excepciones.
—Es cierto —dijo.
—La segunda clase vive aparte, y no se comunica con la multitud.
—¿Cuál es?
—Como en este Estado todo el mundo trabaja por enriquecerse, los más organizados son también de ordinario los más ricos.
—Es natural.
—De éstos, sin duda, es de donde los zánganos sacan más miel y con más facilidad.
—¿Qué podrÃan sacar, en efecto, de los que tienen poco o nada? —dijo.
—Asà es que dan a los ricos el nombre de pasto para los zánganos.[19]
—Eso parece —dijo.