La República
La República —Tomemos de esas multitudes de seres la que tú quieras. Por ejemplo, hay una multitud de camas y de mesas.
—¿Cómo no?
—Pero estas dos especies de muebles están comprendidas, la una, bajo la idea de cama, y la otra, bajo la idea de mesa. SÃ.
—También tenemos costumbre de decir que el artesano que fabrica una u otra de estas clases de muebles hace la cama o la mesa de que nos servimos conformándose a la idea que de ellas tiene, porque no es la idea misma la que el artesano fabrica, pues ¿cómo podrÃa hacerlo?
—De ningún modo.
—Mira ahora qué nombre conviene dar al artesano que te voy a decir.
—¿A cuál?
—Al que hace él solo todo lo que los demás obreros hacen separadamente.
—En verdad que hablas de un hombre admirable y extraordinario.