Menón
Menón SÓCRATES. —Lo siguiente. Hemos tenido razón para confesar que los hombres virtuosos deben ser útiles, y que no puede menos de ser asÃ. ¿No es esto?
MENÓN. —SÃ.
SÓCRATES. —También hemos convenido con razón en que no serán útiles, sino en tanto que conduzcan bien sus negocios.
MENÓN. —SÃ.
SÓCRATES. —Pero parece que hemos incurrido en un error al decir que no pueden gobernarse bien los negocios sin que medie una ciencia.
MENÓN. —¿Por qué hemos incurrido en error?
SÓCRATES. —Voy a decÃrtelo. Si alguno sabiendo el camino de Larisa o cualquier otro, se situase en el mismo camino, y sirviese de guÃa a otros; ¿no es cierto que les conducirÃa bien?
MENÓN. —Sin duda.
SÓCRATES. —Y si otro conjeturase con exactitud cuál era el camino, aunque no hubiera pasado por él ni lo supiese; ¿no conducirÃa también bien?
MENÓN. —Seguramente.
SÓCRATES. —Y teniendo el uno una mera opinión y el otro un pleno conocimiento del mismo objeto, no será peor conductor el primero que el segundo, aun cuando conozca la verdad, no por la ciencia, sino por conjetura.
MENÓN. —Verdaderamente no.