Menón
Menón SÓCRATES. —Por consiguiente, hemos sentado, como una verdad, que no puede enseñarse, y que no es una ciencia.
MENÓN. —Sin duda.
SÓCRATES. —Hemos confesado también que es un bien.
MENÓN. —Sí.
SÓCRATES. —Y que lo que se dirige al bien es bueno y útil.
MENÓN. —Sí.
SÓCRATES. —Y que solo dos cosas dirigen al bien: la opinión verdadera y la ciencia, con cuyo auxilio el hombre se conduce bien; porque lo que hace el azar no es efecto de una dirección humana; y solo dirigen al hombre hacia lo bueno estas dos cosas: la conjetura verdadera y la ciencia.
MENÓN. —Yo pienso lo mismo.
SÓCRATES. —Por lo tanto, puesto que la virtud no puede enseñarse, no se adquiere con la ciencia.
MENÓN. —Parece que no.
SÓCRATES. —De estas dos cosas buenas y útiles, he aquí entonces una que es necesario dejar a un lado; y resulta que la ciencia no puede servir de guía en los negocios políticos.
MENÓN. —Me parece que no.