Menón
Menón SÓCRATES. —Tendremos, por lo tanto, razón para llamar divinos a los profetas y adivinos de que se acaba de hablar, así como a todos los que tienen genio poético; y no tendremos menos razón para conceder este título a los políticos, que debemos mirar como hombres llenos de entusiasmo, inspirados y animados por la Divinidad, cuando triunfan en los grandes negocios, sin tener ninguna ciencia acerca de lo que dicen.
MENÓN. —Ciertamente.
SÓCRATES. —Así es que las mujeres, Menón, llaman divinos a los hombres virtuosos; y los lacedemonios, cuando quieren hacer elogio de un hombre de bien, dicen: es un hombre divino.
MENÓN. —Parece, Sócrates, que tienen razón; aunque quizá a Ánito ofenda lo que dices.