Timeo
Timeo SÓCRATES. —Y en cuanto a su educación, ¿no hemos resuelto, que debÃa educárseles en la gimnasia, en la música y en todos los conocimientos que puedan serles convenientes?
TIMEO. —Sin duda.
SÓCRATES. —Además hemos añadido, que una vez educados de esta manera, no deben mirar como propiedad, suya particular ni el oro, ni la plata, ni cosa alguna; sino que, recibiendo estos defensores de los que protegen un salario por su vigilancia, salario modesto, cual conviene a sabios, deben gastarle en común, porque en comunidad tienen que vivir, sin correr con otro cuidado que el cumplimiento de su deber, y despreciando todo lo demás.
TIMEO. —Es lo mismo que dijimos, y de la manera que lo dijimos.
SÓCRATES. —Respecto a las mujeres, declaramos, que serÃa preciso poner sus naturalezas en armonÃa con la de los hombres, de la que no difieren, y dar a todas las mismas ocupaciones que a los hombres, inclusas las de la guerra, y en todas las circunstancias de la vida.
TIMEO. —SÃ, también eso se dijo, y de esa misma manera.
