Obras Morales y de Costumbres II
Obras Morales y de Costumbres II También, en efecto, las obras de los carpinteros son,99A sin duda, «obras de hombres», y las de los herreros y las de los arquitectos y las de los escultores, en las que nada vemos que haya sido realizado con éxito de manera casual o por fortuna. Que también la fortuna se le presenta de manera insignificante al sabio «al herrero y al arquitecto», pero que la mayoría y las más grandes de sus obras las realizan las artes por ellas mismas, también lo ha demostrado este poeta:
Venid al camino ya, pueblo artesano todo,
los que suplicáis a Ergáne[42], de mirada terrible, hija de Zeus
con cestos traídos como ofrendas[43].