Obras Morales y de Costumbres II
Obras Morales y de Costumbres II »como si el alimento fuera el viático no sólo para vivir sino también para morir. En efecto, por su causa se originan las enfermedades en los cuerpos, que no sufren menos por la hartura que por la necesidad, pues con frecuencia cuesta más trabajo digerir y evacuar de nuevo el alimento introducido en el cuerpo que procurarlo y reunirlo. Pero, asà como las Danaides[692] dudarÃan sobre qué vida habrÃan de llevar y qué podrÃan hacer si se vieran libres de la servidumbre de llenar la tinaja, del mismo modo nosotros duCdamos sobre lo que harÃamos, si pudiéramos dejar de llevar a nuestro cuerpo insaciable tantos productos de la tierra y del mar, ya que por falta de conocimiento de las cosas bellas, nos contentamos con una vida basada en las cosas necesarias. Pues, asà como los hombres que han sido esclavos, cuando son puestos en libertad, hacen ellos mismos para ellos mismos aquellas cosas que antes, cuando eran esclavos, hacÃan para sus dueños, del mismo modo el alma ahora alimenta al cuerpo con muchos trabajos y dificultades, pero si fuera liberada de esa servidumbre, sin duda se alimentarÃa a sà misma, después de conseguir la libertad y vivirÃa mirando hacia sà misma y hacia la verdad, sin que nada la distrajera y apartara». He aquÃ, pues, Nicarco, las cosas que se dijeron sobre la alimentación.