Obras Morales y de Costumbres II
Obras Morales y de Costumbres II Mas no existe enfermedad que contenga tantos errores y emociones y esté mezclada con opiniones tan contradictorias y, más bien, antagonistas, como la enfermedad de la superstición. Se debe huir de ella no como los que, al huir alocadamente del ataque de ladrones o de fieras salvajes o de un fuego que los rodea, se precipitan en lugares sin camino, que están llenos de abismos y precipicios. Ya que, de la misma manera, algunos, al huir de la superstición, van a caer en un ateÃsmo cruel y obstinado, saltando por encima de la piedad que se encuentra situada en medio[874].