El cuervo y otros poemas
El cuervo y otros poemas I
Tu alma se encontrará sola entre las cosas,
entre oscuros pensamientos de fúnebres losas…
De todo el gentío, nadie en verdad
invadirá tu hora de intimidad:
II
No rompas el silencio de esa quietud
que no es exactamente soledad…
Los espíritus de los muertos que en vida tú
conociste, ahora, en la muerte, volverán
a rodearte, y su deseo por completo
te eclipsará: mantente quieto.
III
En la noche prístina pero severa,
las estrellas, desde la celeste esfera,
no irradiarán hacia estos arrabales
su luz de esperanza a los mortales…
En cambio, sus órbitas rojizas
serán como una opaca y enfermiza
quemazón, una fiebre inclemente
que azotará tu fatiga eternamente.
IV
Ahora habrá ideas que ya no ahuyentarás
y visiones que nunca desvanecerse verás…
Ya no pasarán por tu espíritu postrado
como gotas de rocío por un prado.
V
