El cuervo y otros poemas
El cuervo y otros poemas y frialdad, o las estrellas… en cualquier caso
el sueño fue como ese viento: démosle paso.
Yo he sido feliz, pues, aunque el sistema
fuera un sueño. Fui feliz, y adoro el tema:
¡sueños! Tanto por su intenso colorido
como por ese efímero, brumoso parecido
que oponen a lo real, y porque al ojo delirante
ofrecen cosas más bellas y abundantes
del paraíso y del amor —¡y todas nuestras!—
que la esperanza joven en sus mejores muestras.
