Eureka
Eureka El hecho es que, con respecto a la distancia de las estrellas fijas, de cualquiera de los millones de soles que centellean en el lado más lejano de ese pavoroso abismo que separa nuestro sistema de sus hermanos en el grupo al cual pertenece, hasta los últimos tiempos la ciencia astronómica no podía hablar sino con una certeza negativa. Suponiendo que las más brillantes son las más cercanas, sólo podríamos decir, aun de ellas, que hay una cierta distancia inconcebible dentro de la cual no pueden hallarse; en ningún caso podemos asegurar a qué distancia más allá de ese límite se encuentran. Advertimos, por ejemplo, que Alfa de Lira no puede estar a menos de 19 trillones, 200 billones de millas de nosotros; pero por todo lo que sabíamos, y en verdad por todo lo que sabemos ahora, puede distar de nosotros el cuadrado o el cubo o cualquier otra potencia del número mencionado.