Eureka
Eureka Se ve de inmediato que no es una cuestión de dos enunciados acerca de cuya respectiva credibilidad —o de dos argumentos acerca de cuya respectiva validez— debe decidir la razón; se trata de dos concepciones en abierto conflicto, cada una de las cuales se confiesa imposible, pero se supone que el intelecto es capaz de sostener una de ellas a causa de su mayor imposibilidad de sostener la otra. La elección no se plantea entre dos dificultades; simplemente se imagina planteada entre dos imposibilidades. Ahora bien, en la primera hay grados; en la última no, exactamente como lo insinúa el impertinente autor de la carta. Una tarea puede ser más o menos difÃcil; pero o es posible o es imposible; ahà no existen grados. Un hombre puede dar un salto de diez pies con menos dificultad que uno de veinte; pero la imposibilidad de su salto a la luna no es un ápice menor que la de saltar a Sirio.