Eureka
Eureka Puesto que todo esto es innegable; puesto que el espíritu debe elegir entre imposibilidades de concepción; puesto que una imposibilidad no puede ser mayor que otra, y puesto que, en consecuencia, no puede preferirse una a la otra, los filósofos que sostienen en los terrenos mencionados no sólo la idea humana de infinito, sino a causa de tal supuesta idea, la del infinito mismo, se empeñan francamente en demostrar que una cosa imposible es posible mostrando cómo esa otra cosa es también imposible. Esto, se dirá, es un desatino, y quizá lo sea; a decir verdad, yo pienso que es un desatino notorio, pero renuncio a reclamarlo como propio.