Eureka
Eureka No podemos equivocarnos si referimos a la electricidad —por el momento seguiremos llamándola as× las variadas apariencias fÃsicas de la luz, el calor y el magnetismo; pero estaremos mucho menos expuestos a error si atribuimos a este principio estrictamente espiritual los fenómenos más importantes de la vitalidad, la conciencia y el pensamiento. Pero en cuanto a esta cuestión, necesito detenerme aquà para insinuar simplemente que estos fenómenos, sean observados en general o en detalle, parecen cumplirse por lo menos en razón de lo heterogéneo.