Eureka
Eureka Llamándolo sólo por el momento electricidad, sabemos que todo el análisis experimental de ésta ha dado, como resultado último, el principio o el aparente principio de la heterogeneidad. Sólo cuando las cosas difieren aparece la electricidad; y es presumible que no difieran nunca allà donde la electricidad no es aparente o por lo menos no está desarrollada. Abora bien, este resultado se halla en total acuerdo con el que he alcanzado por vÃa extra empÃrica. He sostenido que el designio de la influencia de repulsión era evitar la inmediata unidad entre los átomos difusos; y estos átomos están representados como diferentes entre sÃ. La diferencia es su caracterÃstica, su esencialidad, asà como la no-diferencia era la esencialidad de su movimiento. Cuando decimos, entonces, que un intento de juntar dos de esos átomos provocarÃa un esfuerzo, de parte de la influencia de repulsión, para impedir el contacto, podemos también usar la proposición estrictamente inversa de que un intento de juntar dos diferencias cualesquiera darÃa por resultado un desarrollo de electricidad. Todos los cuerpos existentes se hallan, desde luego, compuestos por esos átomos en contacto próximo, y en consecuencia han de ser considerados como simples asociaciones de diferencias más grandes o más pequeñas; y la resistencia opuesta por el espÃritu de repulsión al juntar dos grupos cualesquiera estarÃa en razón de las dos sumas de las diferencias en cada uno, expresión que, reducida, equivale a ésta: La suma de electricidad desarrollada por la aproximación de dos cuerpos es proporcional a la diferencia entre las respectivas sumas de los átomos que componen dichos cuerpos. Que no existen dos cuerpos absolutamente semejantes, es un simple corolario de todo lo dicho aquÃ. La electricidad, por lo tanto, existe siempre; se desarrolla allà donde se aproximan dos cuerpos cualesquiera, pero sólo se manifiesta cuando hay entre esos cuerpos una diferencia apreciable.