Narracion de Arthur Gordon Pym
Narracion de Arthur Gordon Pym Todavía pueden encontrarse en la isla de Kerguelen algunas focas de piel y de pelo, y abundan los elefantes marinos. Las aves moran allí en grandes colonias. Hay muchísimos pingüinos, de cuatro especies diferentes. El pingüino real, así llamado por su tamaño y hermoso plumaje, es el que predomina. La parte superior de su cuerpo es por lo común gris, pero a veces de un matiz lila; la parte inferior es del más puro blanco que pueda imaginarse. Tiene la cabeza de un negro brillante y lustroso, así como las patas. Pero la mayor hermosura de su plumaje la constituyen dos anchas bandas doradas que van de la cabeza hasta el pecho. El pico es largo, rosado o escarlata brillante. Estos pájaros caminan erectos, con aire majestuoso. Llevan la cabeza en alto y las alas les cuelgan como brazos, mientras la cola continúa la línea del cuerpo, por lo cual su parecido con una figura humana es muy notable y podría confundir a un espectador que les echara una ojeada casual al anochecer. Los pingüinos reales que encontramos en la tierra de Kerguelen eran más grandes que un ganso. Las otras especies son llamadas macaroni, pájaro bobo y pingüino de nidal. Son mucho más pequeños, de plumaje menos bello, y difieren asimismo en otros aspectos.