Narracion de Arthur Gordon Pym
Narracion de Arthur Gordon Pym Una vez que hube satisfecho hasta cierto punto mi sed, Augustus sacó del bolsillo tres o cuatro patatas hervidas que devoré ávidamente. Mi amigo traía consigo una linterna sorda y sus rayos me produjeron apenas menos placer que la bebida y la comida. Pero estaba impaciente por conocer las causas de su prolongada ausencia, y él procedió a contarme lo que había ocurrido a bordo durante mi encierro.