Narraciones extraordinarias
Narraciones extraordinarias En cuanto a la sucesión de un propietario tan joven, con un carácter tan bien conocido y una riqueza tan sin par, poco lugar quedaba para las conjeturas acerca de su probable lÃnea de conducta. Y, en efecto, la conducta del heredero fue tan magnÃficamente bárbara que excedió cuanto habÃan esperado sus más entusiastas admiradores. Vergonzosos libertinajes, flagrantes traiciones, jamás oÃdas atrocidades, dieron pronto a comprender a sus temblorosos vasallos que ni la más servil sumisión por parte de ellos, ni escrúpulos de conciencia por la del prÃncipe, podrÃan garantizar seguridad ninguna contra las garras despiadadas de aquel pequeño CalÃgula. La noche del cuarto dÃa, se descubrió que las caballerÃas del castillo de Berlifitzing estaban ardiendo; y la unánime opinión de la vecindad añadió el crimen de incendiario a la ya horrible lista de las fechorÃas y atrocidades del barón.