Libro de las maravillas del mundo
Libro de las maravillas del mundo Pero os contaré un milagro, que he tardado en referiros: sabed que estando el Gran Khan en su palacio hubo una gran nevada y muy mal tiempo. TenÃa un sabio astrólogo y un brujo, que por su sabidurÃa y sus sortilegios hacÃan despejar las nubes sobre su palacio, de modo que allà nunca hacÃa mal tiempo, aunque todo alrededor reinara la tormenta. Estos sabios se llamaban Tebet y Quesmur y eran de familia idólatra. Eran maestros en artes diabólicas y en hechizos, pero hacÃan creer que el poder de encantamiento era debido a su santidad y al caso que los dioses hacÃan de ellos. Estos hombres tienen por costumbre, cuando hay un condenado a muerte, de hacerle cocer y comerle luego; pero si hubiere muerto de muerte natural, entonces no lo comen. Y estos bacsis logran con sus sortilegios hacer el milagro siguiente: cuando el Gran Khan está sentado en la inmensa sala en su estrado alto y ponen las copas llenas de vino y de leche y otras bebidas en el suelo, en medio de la sala, a 10 pasos de la mesa, estos bacsis hacen, por sus artificios y encantamientos, que esas copas llenas se levanten del suelo y se posen ellas solas ante el Gran Khan, sin que nadie las toque. De este hecho pueden atestiguar más de 10.000 hombres que lo presenciaron. Y los hombres sabios que entienden de nigromancia os dirán que esto puede hacerse.