Libro de las maravillas del mundo
Libro de las maravillas del mundo También os digo que cuando vuelven estos bacsis de las fiestas de sus ídolos, le dicen al Gran Khan: «Señor, el tal ídolo desea se celebre la tal fiesta en su honor». Y nombran al ídolo que desean honrar, y añaden: «Sabed, gran señor, que este ídolo tiene por costumbre traer el mal tiempo y las calamidades que destruyen a nuestro ganado, y el granizo y el pedrisco, y si no se le ofrecen holocaustos nos mira airado; por eso os pedimos nos deis tantos carneros de cabeza negra, tanto incienso, tanta madera de zábila y tanto de esto y tanto de lo otro para que podamos inmolar y sacrificar con gran pompa a nuestro ídolo para que nos proteja». Y los bacsis se lo dicen a los barones que rodean al Gran Khan y a sus mayordomos y consiguen cuanto piden para honrar la fiesta de sus ídolos. Entonces hay gran jubileo, con cantos y letanías. Inciensan y perfuman de especies el ambiente, hacen cocer la carne y la presentan a los ídolos, derramando el jugo aquí y allá, para que así se alimenten. Y así es como los honran en sus ceremonias. De modo que cada ídolo tiene su fiesta en un día determinado, como nuestros santos, pues tienen grandes templos, abadías y monasterios, que forman pequeñas ciudades, en las que hay más de 2000 monjes que viven más honestamente que los demás ciudadanos.