Libro de las maravillas del mundo
Libro de las maravillas del mundo Es asimismo usanza presentar al Gran Khan en obsequio más de 100.000 caballos blancos. Y ese dÃa llegan comitivas de más de 5000 elefantes cubiertos de magnÃficas gualdrapas bordadas de pájaros y flores. Lleva cada uno en el lomo dos ricas alforjas bordadas con estuches muy bellos y lujosamente trabajados conteniendo vajilla, arreos magnÃficos, que suelen ser comúnmente blancos. Y llegan caravanas de camellos cubiertos de ricos paños de oro y cargados con las cosas necesarias a la fiesta, y todos pasan ante el Gran Khan. Esta comitiva es la cosa más grandiosa que darse pueda, y por la mañana, antes que las mesas estén preparadas, todos los reyes, duques, marqueses, condes, barones y caballeros, astrólogos, médicos, buhoneros y otros oficiales y comandantes de tierra y mar vienen a la gran sala delante del señor, y los que no caben en ella se quedan afuera de manera que pueda verlos el Gran Khan, a presentar sus credenciales y oficios. La comitiva se forma de este modo: Ante todo, sus hijos, sus sobrinos y los de su linaje imperial. Luego, los reyes; después los buques y las maestranzas, unos tras otros como tienen que seguir según la jerarquÃa. Y cuando todos se han colocado en sus respectivos puestos viene un sacerdote que dice en alta voz: «Inclinaos y adorad». Y a la voz del sacerdote todos se inclinan, tocando la tierra con la frente, y adoran al Gran Khan como si fuera un dios. Y esto lo hacen cuatro veces seguidas. Van luego a un altar que está muy adornado, y sobre este altar hay una tabla bermeja en la cual está escrito el nombre del Gran Khan y delante un magnÃfico incensario. Con él inciensan la tabla y el altar con reverencia y vuelven a sus sitios respectivos, presentando sus ofrendas que son de la riqueza que podéis suponeros.