Libro de las maravillas del mundo
Libro de las maravillas del mundo Os contaré cómo casan a las mujeres. Ningún hombre tomaría por esposa a una virgen; dicen que no valen nada si no han conocido a otros hombres antes de casarse. Y por esta razón se aplican las mujeres a perder pronto su virginidad. Cuando pasan extranjeros por esta región y despliegan sus tiendas de campaña para descansar y hacer un alto en el camino, las viejas de los castillos y poblados bajan y traen a sus hijas hasta el campamento y las entregan a los forasteros para que con ellas se acuesten, y ellos las retienen y usan de ellas, pero no pueden llevárselas: antes de separarse de ellas es conveniente den a la moza con la cual han dormido un regalo o una prenda para que puedan demostrar, cuando quieran casarse, que han tenido un amante. Por lo general les regalan piedras para collares. De este modo, si una joven lleva colgadas de su cuello veinte señales, para demostrar que ha tenido muchos amantes, es la que se llevará la palma y será la que más pretendientes tenga. Y ellos dirán que es más agraciada que las otras. Pero cuando ya han hecho de ella su mujer, la quieren muchísimo, y malhaya al que tocare a la mujer de otro, de lo cual se guardan mucho. Os he contado de esos singulares matrimonios. Las jóvenes tienen de dieciséis a veinticuatro años.