Libro de las maravillas del mundo
Libro de las maravillas del mundo Los cristianos de esta provincia tienen tres señales o cicatrices en medio de la cara. Una desde la frente hasta la nariz y las otras dos en cada mejilla, y están marcadas con hierro candente y son señales de su bautismo. Y hay también hebreos, y éstos tienen dos señales en cada mejilla. Los sarracenos, en cambio, no tienen más que una señal desde la frente hasta la mitad de la nariz. Y el rey vive en el centro de la provincia. Los sarracenos, hacia Aden. En esta provincia predicó Santo Tomás, y después de haberles convertido se fue a Maabar, en donde murió y guardan su cuerpo, como os describí en mi libro anteriormente. En esta provincia de Abasce hay buenos hombres de armas y excelentes jinetes. Tienen bastantes caballos. Y esto es menester, porque están continuamente en guerra con el sultán de Aden y con el de Nubia. Escuchad una historia famosa acaecida en el año 1288 de la Encarnación de Cristo. El rey de la provincia, que es cristiano, dijo que querría ir en peregrinación a adorar el sepulcro de Cristo en Jerusalén. Sus barones le advirtieron que correría gran peligro en esta expedición y más valiera que enviara a un obispo o algún prelado en su lugar. El rey escuchó sus consejos. Envió entonces a un obispo, que era un santo varón, para que fuera en su lugar a Jerusalén. Éste obedeció a su señor. El rey mandó hiciera sus preparativos y se fuera lo antes posible.