Libro de las maravillas del mundo
Libro de las maravillas del mundo Y este rey posee una región donde no puede vivir el caballo; es un país donde hay lagos y manantiales, pero el hielo y el cieno son tan considerables que los caballos no pueden andar. Y esta región es de trece jornadas de extensión. Y en cada jornada se encuentra una posta y un mesón donde el viajero se puede albergar. En éstas hay lo menos 40 perros mastines grandes como pollinos, y son estos perros los que transportan los correos de un sitio a otro. Ya os dije que en estos parajes no podía usarse el caballo por el hielo, el cierzo y el barro, como tampoco las carretas de ruedas; por esta razón han hecho trineos sin ruedas, que van sobre el hielo y en el fango y no se hunden demasiado en él. En nuestra tierra hay trineos semejantes a éstos con los cuales se trae el heno y la paja en invierno cuando hay lluvia y lodo. En estos trineos ponen pieles de oso y la estafeta monta en ellos y tiran de ellos los perros de que os he hablado. A estos perros no ha menester guiarles: ellos van solos hasta la próxima posta y tiran muy bien del trineo. Y así van de una posta a otra y los perros la llevan por el camino más recto y mejor. Cuando la estafeta llega al otro puesto ya encuentra listos a otros perros que llevan en el trineo más adelante. Y los que le llevaron le vuelven a traer, y así sucede en todo el viaje.